La Última Palabra

Dejé atrás las voces
que apagaban mi camino,
las noches sin destino,
el nombre que perdí.

Entonces llegó la letra,
como una luz inesperada,
y en sus huecos comprendí
que aún podía salvarme.

Tomé una hoja en blanco
y escribí solo una palabra.
Después llegó el camino,
después volvió la vida.

Hoy sé que amar
no fue aprender a quedarme,
sino encontrar el valor
para marcharme de todo
lo que no me dejaba ser.

Y si el futuro me espera,
quiero llegar hasta él con la palabra:
con un verso en las entrañas,
y un sueño entre las manos.

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Y Al Final

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