Hoja Por Hoja

Un eco en cada rama repite tu nombre,
como si el bosque supiera de mi herida
y la dijera en voz baja, hoja por hoja.

Te has ido, amor,
y el aire quedó inclinado hacia tu ausencia,
como un girasol sin sol que lo sostenga.

Camino entre sombras verdes
y todo pronuncia tu sílaba ardida,
bajo tu luz, que ya no vuelve.

Pero aun así, te escribo.

Escribo como quien arroja semillas
a la tierra cerrada
a la arcilla del tiempo,
con la esperanza secreta
de que un día brote tu regreso
feliz entre mis manos,
hecho raíz, hecho verso,
hecho otra vez nosotros.

0
Miedo del Azar El Viento En Los Tejados

No hay comentarios

Aún no hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.