Dejaré Encendida La Tarde

Dejaré encendida la tarde
como quien deja una puerta
que ya nadie va a cruzar.

He aprendido la forma exacta
de tu demora,
el peso que tienen los días
cuando alguien no dice ni sí, ni adiós.

Pues ya no sé si he de esperarte a ti
o al hombre que imaginé
desnudo en tu silencio.

Porque el amor, amor,
cuando no vuelve, ni se marcha
no se rompe:
se queda a solas
sentado en medio de la casa,
mirando hacia la ventana
hasta olvidar al fin por qué esperaba.

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Ella estaba Ahí No Me Preguntes Si Temblé

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